Raimundo Cox obtuvo el primer lugar en “Caminos de la libertad”, certamen que se realiza en México y donde participó en la categoría Jóvenes, en el área Ensayos, con la obra “Equilibrios liberales. La crisis de la democracia contemporánea”.

Esta es “una reflexión en torno al liberalismo, tema en el que llevo varios años trabajando por intereses personales”, comenta el alumno UANDES. De hecho, no es primera vez que
participa en esta iniciativa, la que busca promover valores fundamentales para el individuo y la sociedad. “Varias veces he quedado entre los 10 finalistas y me han invitado a México para ir a la premiación. Es interesante porque permite ponerse en contacto con personas de América Latina y Europa”, explica Cox, quien ya había obtenido el segundo y tercer lugar en años anteriores.
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  La Universidad tiene una biblioteca de primera categoría, con 12.500 metros cuadrados, tres pisos y alberga más de 130 mil volúmenes entre libros, revistas, tesis y documentos académicos sobre las diversas áreas de estudios. A su vez, dispone de una zona de Alta Demanda, que contiene la Colección de Bibliografía Básica y Reserva con capacidad para 6 mil volúmenes.

“La Biblioteca me entrega las herramientas necesarias para un mejor estudio, ya que brinda un espacio tranquilo, está la bibliografía necesaria para estudiar y desarrollar las investigaciones. El equipo que trabaja ahí siempre está disponible para ayudar en lo que necesites. Básicamente, cumple con su propósito de ser el mejor lugar para el estudio, por su ambientación, el personal y la gran cantidad de material bibliográfico.” Stevve Vacca, alumno de 2° año de Licenciatura en Historia.
 
 
  Andrés, sufrió hemiparesia a los 4 años, está en su último año de Licenciatura en Historia y, con enfoque en la inclusión, entrega su testimonio de vida.

De esta manera, el jueves 11 de julio fue invitado al Colegio San Nicolás de Myra para dar una charla dirigida a 50 profesores en su cierre de semestre. En su presentación abordó la importancia de la inclusión en la sala de clases.

“Lo que busco con esta charla es fomentar la inclusión en todos los ambientes en los que uno se desenvuelve, ya sea en el colegio, universidad o trabajo. La inclusión es parte de nuestra vida diaria, y la verdadera inclusión parte con aceptarse a uno mismo con sus dificultades y virtudes. Sólo así puedes lograr que el resto tenga una actitud inclusiva con las demás personas” enfatiza Andrés.
 
 
 
  Más de 200 personas participaron de una “completada solidaria” organizada por El Centro de Alumnos de la Facultad, con el objetivo de reunir fondos para la entrega de una ayuda mensual a compañeros que lo necesitaban.

“Como Centro de Alumnos entendemos que adquirimos un compromiso con todos nuestros compañeros, el cual trasciende a la vida universitaria común. Por eso, cuando nos enteramos de que alumnos necesitaban de nuestra ayuda, nos pusimos en contacto tanto con Vida Universitaria y algunas marcas para poder realizar algo grande que nos permitiera ayudarlos. En este caso hicimos una completada solidaria, que nos permitió entregar algo similar a una beca mensual que ayudara para pagar transporte, fotocopias, o lo que ellos necesiten en su día a día”, comentó el alumno Juan Romero, tesorero del Centro de Alumnos de Humanidades.
 
 
  La riqueza de la obra de William Shakespeare es infinita. Muchos son los modos de interpretar su profundo contenido y uno es a través de los personajes femeninos.

Paula Baldwin fue invitada como parte del programa de Extensión Cultural organizado por The International School de La Serena y el diario El Día de Coquimbo, en el que participaron alrededor de 50 profesores universitarios y de colegios privados y municipales de la zona, además de alumnos de enseñanza media y personalidades del ámbito cultural.

“Quedé muy contenta con esta experiencia. Fue muy reconfortante ver a alumnos que libremente quisieron asistir a esta clase y me alegré también de saber que las profesoras enseñan a Shakespeare como parte de sus clases”, concluye Baldwin. Leer más
 
 
 
 
“Ser historiador y tener la oportunidad de estudiar en Europa es una experiencia que buscan muchos jóvenes historiadores tanto en nuestro país como, también, en el continente. Es estar en el mismo lugar donde ocurrieron los hechos durante gran parte de la historia de occidente y, en donde yacen gran parte de esos vestigios.

Sin lugar a duda, Santiago de Compostela es una ciudad, que si bien es pequeña y está ubicada en un extremo del continente europeo, en cada uno de sus rincones se respiran muchísimos siglos de historia.

Estudiar Historia ahí es un desafío estimulante, aprendes un nuevo idioma, el gallego, el cual a pesar de que en un principio resulta raro (una mezcla entre portugués y castellano), poco a poco se logra entender. Además, si tomas asignaturas sobre la historia local, no solamente se imparten clases en el aula, sino, también, te llevan a algunos de los lugares que muestren el legado de esos procesos. Si estudias Arte Románico, ten por seguro que terminarás tomando apuntes de pie en frente de una iglesia con 1000 años de historia. Aprendes nuevos enfoques y perspectivas de los hechos, conociendo la mirada que tienen los europeos sobre su propia historia.”
 
 
 
“Durante el tercer año de carrera, surgió la opción de poder trabajar en el colegio Francisco Arriarán, perteneciente a la Sociedad de Instrucción Primaria. Increíblemente, aunque ya me encontraba estudiando la Pedagogía en Filosofía, fue el mismo hecho de dar clases lo que confirmó mi vocación a la enseñanza. La Filosofía, entendiéndola como aquella disciplina que plantea preguntas fundamentales y que busca respuestas radicales, al encontrar tales respuestas, conlleva intrínsecamente a la necesidad de transmitir a otros la verdad encontrada. De este modo, la enseñanza y la educación corresponden a finalidades propias de la Filosofía. No puede haber Filosofía sin enseñanza y educación. En 2019 cumpliré tres años en el colegio Francisco Arriarán; establecimiento que me acogió y del cual, por lo mismo, estoy muy agradecido. Durante estos años, tanto en las clases como en el estudio personal, se me hace claro el buen nivel de habilidades y herramientas que otorgan los profesores del Instituto de Filosofía, de los cuales no se aprende únicamente el contenido, sino también, el trato y cercanía con los alumnos, es decir, se aprende a ser profesor